| Antes de conocer que
son las caries y como se desarrollan es necesario tener unas
nociones básicas sobre la estructura interna de los dientes. (Ver
Video) [Cortesía
de Pulevasalud.com]
En
el ser humano, los dientes están formados por una parte externa
denominada corona y una raíz que está inmersa en el maxilar. La
capa más externa de la corona esta compuesta por un tejido
calcificado que recibe el nombre de esmalte, la sustancia más
dura del organismo. Por dentro del esmalte se halla la dentina,
una sustancia de tipo óseo que se extiende desde la superficie más
interna del esmalte y penetra en el maxilar para formar la raíz.
La dentina de la raíz está cubierta por una capa delgada de un
tejido duro denominado cemento. Las raíces se mantienen en su
posición mediante fibras elásticas que forman la membrana
periodontal, la cual se extiende desde el cemento hasta una capa
ósea engrosada denominada lámina dura, en el interior del
maxilar.
La
dentina encierra la cavidad pulpar que se continúa en la raíz
como el conducto radicular. A través del orificio que se abre en
el extremo de la raíz, penetran vasos sanguíneos, nervios y
tejido conjuntivo, que ocupan el conducto radicular y la cavidad
pulpar. |
Según la Organización
Mundial de la Salud (OMS), la caries dental "es un proceso
patológico y localizado, de origen externo, que se inicia después
de la erupción, determina un reblandecimiento de la parte dura
del diente y evoluciona hacia la formación de una cavidad".
Sobre el esmalte se forma una
sustancia pegajosa y ligeramente áspera llamada sarro,
constituido por mucosidad, partículas alimentarias y
bacterias, que se acumulan entre los dientes y en las uniones de
éstos con las encías. Estas bacterias son capaces de descomponer
los azúcares de los alimentos y transformarlos en ácidos que
erosionan el esmalte, creando una cavidad diminuta, que es el
comienzo de la caries.
Si la caries no se trata, el ácido
corroe el esmalte y llega hasta la capa siguiente, llamada
dentina. La dentina contiene canales a través de los cuales pasan
las bacterias hacia el interior, hasta llegar a la pulpa, infectándola
e inflamándola. Si no se detiene este proceso, la pulpa afectada
termina siendo destruida.
En la formación de caries inciden
tres factores: el individual, el dietético y el social.
Dentro de los factores individuales se
puede resaltar la composición de la salida y del esmalte dental,
la disposición de las piezas dentales, las enfermedades que
provocan una carencia de calcio
y las radiaciones ionizantes.
Los factores dietéticos comprenden
la temperatura, la consistencia y la composición de los alimentos
la masticación insuficiente y el consumo de azúcares refinados y
almidones, que descalcifican el esmalte originando caries.
Finalmente, los factores sociales
que influyen en la formación de caries son el uso prolongado del
chupete, la falta de hábitos higiénicos dentales y la ausencia
de asistencia odontológica.
En las primeras fases de la caries
el síntoma más importante es un dolor suave que surge cuando se
come algún alimento dulce, muy caliente o muy frío.
Cuando se llega a las últimas
fases la pulpa se inflama, y se produce un dolor persistente al
comer dulces y sustancias calientes o frías; también se produce
una inflamación de la encía.
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Una carie no se
cura por sí sola. Y empeorará, a menos que se la trate quitando el tejido
en mal estado y rellenando el diente.
Las caries no son peligrosas si reciben
tratamiento adecuado. Dejar una grieta en el diente y el nervio expuesto
puede provocar una infección y la pérdida del diente. Una infección que
no se trata se extenderá a la raíz y al hueso generando un absceso.
La
carie suele comenzar como una grieta en el esmalte (1). A medida que crece,
penetra en la cavidad de la pulpa y llega hasta los nervios causando un
intenso dolor (2). Luego, las bacterias pueden penetrar en los vasos sanguíneos
dentales y formar un absceso en la raíz del diente (3).
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Complicaciones:
Aunque las caries, por sí
mismas, generalmente no representa un peligro grave para la salud,
el desarrollo de caries en pacientes ya debilitados es peligroso, ya
que las infecciones de los dientes y las encías pueden llegar a
diseminarse al resto del organismo. Así, existe el riesgo de que si
las bacterias penetran en la corriente sanguínea puedan producir la
denominada endocarditis bacteriana.
Igualmente pueden llegar
a ser un riesgo para las personas que padecen hemofilia, ya que ante
la extracción de una pieza dental deben ser hospitalizadas.
Conviene tener en cuenta
que la pérdida de piezas dentales, las caries o los dolores
dentales dificultan o impiden una correcta masticación, por lo que
pueden provocar alteraciones dietéticas que originan trastornos
digestivos y nutricionales.
Tratamiento:
El dentista examinará
los dientes, tomará una radiografía y rellenará la carie. Esto
significa que el dentista debe extraer el tejido descompuesto con un
taladro especial y colocar un material que sirve de base al empaste
o relleno. La sustancia que se utiliza en la mayoría de los casos
suele ser una amalgama de plata y otros metales o múltiples resinas
sintéticas.
Prevención:
Prevención
primaria: Dirigida a evitar la
aparición de la caries utilizando los siguientes métodos:
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- Información
de las medidas higiénicas dentales, teniendo en cuenta las
técnicas de cepillado y el tipo de cepillo y de dentrífico
adecuado.
- Información
sobre una dieta correcta, con bajo contenido de azúcares
refinados e hidratados de carbono.
- Aplicación tópica
de fluoruros en los dientes durante la infancia.
- Fluorización
del agua de consumo público.
- Facilitar la
asistencia odontológica a la población.
- Erradicar los
hábitos de consumo abusivo de caramelos. |
Prevención
secundaria: Se
basa en el diagnóstico y en el tratamiento precoz de la caries con
las siguientes recomendaciones:
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- Revisión
odontológica regular.
- Limpiezas
bucales para eliminar el sarro.
- Tratamiento de
la caries, que consiste en vaciar y limpiar la zona afectada
por la erosión y rellenarla con pastas especiales. |
Prevención
terciaria:
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- Rehabilitación
dental, que consiste en la extirpación de la pieza afectada
y su sustitución por una prótesis.
- En algunos
casos se inhabilita la raíz del diente para facilitar el
drenaje y la limpieza de la infección, conservando la parte
de la pieza dental reforzada con una funda. |
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